Una sola visita. Dos tecnologías complementarias. Un informe que te dice dónde está el agua, qué mecanismo la origina y qué hacer antes de romper.
La humedad de una vivienda casi nunca aparece donde se origina. El agua viaja por juntas, encuentros y cavidades antes de manifestarse, y por eso la mancha visible rara vez marca el punto de entrada. Picar donde se ve la mancha es la forma más frecuente de gastar dos veces.
Nuestro diagnóstico combina dos tecnologías en una sola visita: cámara termográfica infrarroja y medidor no invasivo de humedad, con procesamiento radiométrico posterior. El resultado documenta la extensión de las anomalías observadas y los mecanismos compatibles con su distribución, en un informe técnico privado revisado y firmado por una Ingeniera Industrial. No prescribimos la reparación: entregamos los hallazgos, sus limitaciones y las verificaciones que corresponde realizar a continuación.
Usamos una cámara termográfica radiométrica que registra la temperatura aparente de la superficie en cada píxel. Las mediciones se interpretan considerando emisividad, temperatura reflejada, distancia, condiciones ambientales y otras fuentes de incertidumbre.
Las imágenes termográficas se incluyen en el informe con mapas de calor y análisis de temperatura mín/máx/media.
Con un medidor no invasivo obtenemos lecturas relativas en una escala de 0 a 100 y las comparamos con sectores de referencia del mismo material. Estas lecturas ayudan a confirmar y delimitar respuestas compatibles con humedad, pero no equivalen a porcentaje gravimétrico de agua ni identifican por sí solas la profundidad o capa afectada.
La inspección de humedad no reemplaza un análisis microbiológico, ambiental, de materiales ni una evaluación estructural.
Cámara radiométrica para registrar y analizar patrones de temperatura aparente en superficies accesibles.
Lectura comparativa de escala relativa 0-100. No entrega por sí solo porcentaje gravimétrico, humedad relativa del aire ni humedad absoluta del material.
Postproceso de los datos radiométricos, revisión de temperaturas aparentes y generación de mapas de anomalía para el informe.
Nos escribes por el formulario o WhatsApp. Te enviamos la cotización con el alcance escrito y el valor total en menos de 24 horas hábiles, junto con las instrucciones de preparación. Confirmada esa cotización, el precio no se mueve.
Hay condiciones que mejoran la lectura: despejar los muros afectados, no pintar ni sellar antes de la visita y, cuando corresponde, mantener temperatura interior estable. Te enviamos la guía completa al confirmar.
Nuestro inspector en terreno realiza el levantamiento del alcance contratado: superficies accesibles, recintos incluidos y zonas señaladas por el cliente.
María Silva (Ingeniera Industrial, USACH) realiza la revisión metodológica y documental y firma el informe técnico privado: mapas de anomalía, lecturas comparativas, hallazgos priorizados, limitaciones y verificaciones recomendadas.
Alcance del servicio: la inspección inicial es no invasiva y sus conclusiones corresponden a las condiciones observadas el día de la visita. Detecta y delimita anomalías y permite formular hipótesis técnicas; no garantiza demostrar el punto exacto de ingreso de agua en todos los casos.
El informe es un antecedente técnico privado. No constituye peritaje judicial, Inspección Técnica de Obra, certificación estructural, revisión eléctrica SEC, Calificación Energética de Vivienda ni ensayo acreditado de materiales. Cuando el caso excede este alcance, se recomienda al especialista competente.
Termovisión no vende materiales ni hace reparaciones. Somos asesores independientes: nuestro único incentivo es darte un diagnóstico preciso y honesto.
Cuando un inspector trabaja para una empresa de reparaciones, tiene incentivo para encontrar más problemas de los que existen. Nosotros solo ganamos con tu confianza - y la única forma de mantenerla es decirte la verdad.
Una visita de 1 a 2 horas puede evitarte una reparación en el lugar equivocado. Informe firmado en 3-5 días.